¿Por qué necesitamos combatir la ansiedad en comunidad?

La ansiedad es una alarma que nos avisa de que hay algo que cambiar. Cuando hablo de combatir, no hablo de combatir la ansiedad en sí, sino las razones que la están desencadenado y que están haciendo que las cifras se disparen. Como dice Mario Alonso Puig, algo debe estar fallando en el mundo civilizado cuando los fármacos más recetados son los ansiolíticos y los antidepresivos. No podemos seguir mirando a un lado, haciendo oídos sordos y esperando a que este problema se solucione de forma individual. Es necesario llegar a entender la raíz del problema para así poder realizar los cambios oportunos que nos permitan vivir de una manera más calmada, más disfrutable y más consciente. A nivel individual hay muchas cosas que podemos hacer: Meditar, hacer ejercicio (cuerpo y mente están unidos), ir a terapia si nos lo podemos permitir y crear buenos hábitos de auto-cuidado para sentirnos mejor. Sin embargo, ¿qué pasaría si uniésemos fuerzas? ¿Qué pasaría si abordásemos la pandemia silenciosa de la ansiedad en comunidad? En equipo podemos conseguir mucho más. Lo primero, ¿qué es la ansiedad? La ansiedad es una respuesta adaptativa a una situación que percibimos como peligrosa o amenazante. Esta respuesta deja de ser adaptativa cuando su nivel de intensidad es muy elevado o descompensado y cuando se prolonga en el tiempo porque se percibe una amenaza como constante. Combatir la ansiedad: ¿Qué podemos hacer para que la alarma de la ansiedad deje de sonar? Hacerlo público:Necesitamos romper el tabú y el estigma que sigue existiendo en relación a la ansiedad. Para ello, necesitamos dejar de esconder la ansiedad cuando aparece. Necesitamos que se hable de ella en los medios, que las personas con influencia naturalicen hablar de su existencia y que se abra conversación y debate para que las personas que sufren ansiedad dejen de sentir que son las únicas y se pueda avanzar. Poner la salud mental en valor para combatir la ansiedad:Necesitamos dar un espacio a la salud mental tanto en la sanidad como en la educación. ¿Cómo cambiaría nuestra relación con la ansiedad si desde pequeños nos enseñasen a gestionarla? Si en vez de reaccionar ante o reprimir nuestra ansiedad, aprendiésemos a responder y escuchar la información que nos da. Necesitamos empezar a dar el mismo valor a la salud mental que a la salud física, porque están totalmente relacionadas y son igual de importantes. Abordar el problema desde la raíz:Necesitamos empezar la lluvia de ideas que nos lleve a entender cuál es la raíz del problema. ¿Qué cambios necesitamos hacer en nuestra sociedad para vivir de una forma mas calmada? ¿Qué necesitamos priorizar? Todo esto puede sonar utópico o inviable, tendemos a menospreciar el valor de las pequeñas acciones sin darnos cuenta de que su efecto es exponencial. Cada granito de arena cuenta en el cambio social y hasta que no se empieza a hablar de un tema no se empieza a transformar.
¿Por qué es importante hablar públicamente de los problemas de salud mental?

Desde Meghan Markle en su entrevista con Oprah hasta el Congreso de los Diputados. La salud mental se cuela en la agenda informativa. Hace años las personas famosas en el mundo eran relativamente pocas. Con la llegada de las redes sociales y la aparición de los ‘influencers’ estas cifras se han multiplicado, y ahora la mayoría de personas somos personas públicas en mayor o menor medida. En esta nueva cultura digital hemos normalizado compartir aspectos de la vida personal que antes formaban parte de la intimidad. La mayoría de ‘influencers’ comparten su día a día, sus buenas noticias, sus momentos de celebración e incluso momentos no tan buenos como por ejemplo una ruptura. Muchas veces los medios se hacen eco de que una pareja lo ha dejado por el simplemente hecho de que esas dos personas se dejen de seguir en redes. Y a ningún influencer se le ocurriría ocultar que se ha roto una pierna. Sin embargo, con los problemas de salud mental el estigma sigue latente, y esto tiene consecuencias. Ahora lo compartimos todo pero nos seguimos callando cuando nos da un ataque de ansiedad, cuando el insomnio y la preocupación nos quitan el sueño y cuando la depresión nos hace plantearnos si queremos seguir aquí. ¿Qué es la comparanoia? La principal consecuencia de ocultar los problemas de salud mental en una cultura de redes sociales donde se expone la vida de las personas es la comparanoia. Muchas personas acaban comparando su ‘detrás de las escenas’ con el ‘photocall’ o escaparate del resto del mundo. No es una comparación realista ni justa. Comparas todo lo que conoces de ti: Tus sombras, tus heridas, tus peores momentos, tus inseguridades y tu yo en pijama a las 7 de la mañana con lo poquito que te muestra el resto: La buena noticia, la foto en la playa y la vida de ensueño en la que el estrés se disfraza de productividad, éxito y confianza. Por suerte, algunas personas conocidas están empezando a abrirse como ha sido el caso recientemente del príncipe Harry y Meghan Markle. Muchas niñas hemos crecido con la idea de que ser princesas era lo mejor que te podía pasar y el hecho de que Meghan haya hablado de sus problemas de salud mental con tanta vulnerabilidad y valentía puede ayudar significativamente a romper creencias culturales y a que muchas personas se den permiso a pedir ayuda. El significado de la palabra ‘Influencer’ es el de una persona que influencia. La pregunta aquí es: ¿Con qué se influencia? Las personas públicas tienen una responsabilidad ya que sus mensajes tienen fuerza para cambiar la sociedad, y por eso, tienen en sus manos la oportunidad de ayudar a romper el estigma. Cuando una persona pública abre el debate sobre la salud mental ayuda a: Romper el tabú: En el momento que dejemos de ocultar los problemas de salud mental, nos daremos cuenta de lo comunes que son y podremos empezar a poner soluciones que de verdad mejoren como nos sentimos por dentro. Animar a otras personas a ir a terapia: ¿Qué mejor influencia puede haber que esa? Cuando de repente vemos que esas personas que la sociedad idealiza también están pidiendo o necesitando ayuda, y no se avergüenzan, empezamos a plantearnos darnos permiso para hacer lo mismo. El maravilloso efecto: ’No soy la única/o’. Cuando se abre la conversación, muchas personas se identifican y se dan cuenta así de que el problema no solo es suyo. Eso en sí es sanador. Como se dicen en inglés: Un problema compartido es un problema dividido.
El virus superwoman: ¿Cómo lidiar con la gestión de la culpa?

Si nos paramos a observar lo que hay detrás del mensaje que hemos recibido las mujeres por parte de la sociedad patriarcal durante años, lo que nos encontramos es el perfeccionismo. Un rotundo: ‘TIENES QUE ser perfecta, sí o sí’. Además no sólo en algunos aspectos, tienes que ser perfecta en todas las áreas de tu vida. Si no lo has conseguido, has fracasado como mujer. Si nos creemos esta farsa, nos sentimos inevitablemente avergonzadas. La vergüenza de la mujer se ha alimentado durante siglos de perfeccionismo. El perfeccionismo es una ilusión, es un patrón de comportamiento limitante y, sin embargo, a la mujer se le ha exigido que aspire a alcanzarlo a cualquier coste. Cuando aceptamos esta exigencia sin cuestionarla, acabamos sufriendo lo que yo llamo el ‘Virus Superwoman’. Intentamos con todas nuestras fuerzas llegar a todo: Ser perfectas en el trabajo, estar siempre a punto, ser la madre perfecta, la hija, la amiga, la pareja, etc. ¿Cuántos titulares de revistas femeninas habrán contenido la palabra ‘Perfecta’? Titulares del tipo: ‘Trucos para obtener los glúteos perfectos o la piel perfecta’… Muchas de nosotras hemos crecido con esa creencia de perfección atravesando quien somos realmente, y por mucho que hemos intentado seguir todos los trucos, consejos… y por muchos malabares que hemos hecho, al final nos hemos acabado frustrando y culpabilizando por esa constante y agotadora falta de perfección. Como si de verdad creyésemos que debe haber algo roto en nosotras para no alcanzar lo inalcanzable. Gestión de la culpa: 5 consejos para gestionar el sentimiento de culpa Por eso, el primer paso para dejar de culpabilizarnos y recuperarnos del ‘Virus Superwoman’ es aceptar y gritar a los cuatro vientos que no lo somos. 1. Honra tu humanidad y date permiso para cubrir tus necesidades básicas primero: A menudo la culpabilidad viene de esa voz crítica que te dice: ‘No eres suficiente’, ‘No estás haciendo lo suficiente’ y ponemos todo el foco en hacer más para complacer a la sociedad hasta el punto de olvidarnos de nosotras. Igual que si hay un accidente de avión te piden que te pongas la mascarilla primero, lo mismo ocurre en la vida. Si quieres estar para los demás, necesitas estar primero para ti. Si te cuesta repítete el mantra: ‘Soy humana, no perfecta. Progreso, no perfección’ 2. Cuestiona la culpabilidad y agradécete todo lo que eres: La emoción de la culpa aparece cuando percibimos que hemos hecho algo mal. La pregunta es: ¿Algo mal en base a qué expectativas? Si por ejemplo, te sientes mal por no hacer suficiente por tus hijas, o no hacer suficiente en el trabajo, haz una lista de todas las cosas que haces a lo largo de un día para estas áreas de tu vida, te ayudará a ponerlo en perspectiva a y a empezar a apreciar todo lo que aportas. 3. Ponte en tu lugar: Cada vez que te culpes, imagínate que eso por lo que te estás criticando le estuviera pasando a una amiga querida tuya. ¿Cómo la juzgarías? ¿Qué le dirías? Seguramente comprenderías que lo está haciendo lo mejor que puede con los recursos y herramientas que tiene. 4. Aprende que marcar límites es sano y necesario: Decir ‘No’, decir ‘Hasta aquí’, ‘No me apetece’, ‘Necesito ayuda’, o ‘No llego’ no te hace menos suficiente, y no es ninguna razón para sentirte culpable. Al marcar límites te respetas, y te das el espacio para ser como tú eres. 5. Abre debate con mujeres de tu entorno: Te darás cuenta de que no eres la única que te sientes así; apoyaros y apreciar vuestra imperfección para dejar de verlo como algo negativo. Juntas es más fácil para que poco a poco hagamos frente a creencias culturales limitantes que nos llevan acompañado desde que tenemos uso de razón, hemos avanzado mucho pero aún hay mucho por hacer para conseguir la igualdad.
Estas son las cosas que jamás deberías decir a una persona con ansiedad

Ansiedad: una pandemia silenciosa que afecta a más de 260 millones de personas en el mundo, según datos de la OMS En España, al menos 1 de cada 10 personas sufre sus síntomas La crisis sanitaria mundial que estamos viviendo está incrementando la curva de otra pandemia, tan silenciosa como peligrosa: la de los trastornos de salud mental. Los problemas de salud mental puede que parezcan invisibles pero eso no significa que no existan. Sigue habiendo aún mucho estigma con temas como la ansiedad y eso nos lleva a no saber gestionarla cuando aparece. Al igual que cuando sentimos ansiedad muchas veces tendemos a hacer cualquier cosa para no sentir y nos anestesiamos emocionalmente (ya sea atracando la nevera, haciendo scroll infinito en las redes sociales o con cualquier placer instantáneo que tengamos a mano), cuando alguna persona querida cercana se abre y nos cuenta que sufre ansiedad, es fácil que no sepamos cómo responder y busquemos (con la mejor intención) decir cualquier cosa para que pase el momento incómodo y cambiar de tema. Por eso, me gustaría ayudarte a acompañar a cualquier persona cercana y valiente que se abra contigo y confíe en ti para expresar cómo se siente. Ansiedad: Las frases clave para ayudar y acompañar 1. En vez de decir: «No exageres, no es para tanto. Hay gente que está peor que tú y no se queja», puedes decir: «Te entiendo, no estás solo/a. Estoy aquí si necesitas hablar». Es muy importante no desacreditar los sentimientos de la persona que está pasando un mal momento, y validarlos buscando entender en vez de juzgar. 2. En vez de decir: «No pienses en eso, relájate ya», prueba a decir: «¿Hay algo que pueda hacer por ti?»Si te digo: «No pienses en un elefante rosa» probablemente ya hayas visualizado el elefante en tu mente. Es importante entender que la persona no se preocupa aposta, y que lo está haciendo lo mejor que puede. Si quieres apoyar ofrece tu ayuda sincera y deja que sea la persona quien te diga lo que necesita. 3. En vez de decir: «No seas drama queen (o dramático/a), esta noche nos vamos por ahí y te olvidas», puedes decir: «Puedes contar conmigo, no hay nada de malo en pedir ayuda, todas las personas necesitamos de ella en algún momento y eso está bien».Un problema de ansiedad no se soluciona en una noche de distracción, busca transmitir comprensión. Es importante dar espacio a través de la escucha a que esa persona se pueda expresar, y no estigmatizar la posibilidad de pedir ayuda profesional cuando se necesite.
5 trucos para que tus propósitos de año nuevo (por fin) se cumplan

¿Por qué la mayoría de los propósitos de año nuevo se abandonan a mediados de febrero? Una encuesta realizada en EEUU revela que los entusiastas que se proponen perder peso llenan los gimnasios en enero. Sin embargo, para la segunda semana de febrero, un 80% ya se han vuelto a casa con una buena dosis de remordimiento y culpabilidad. ¿Cómo conseguir que tus propósitos de año nuevo por fin se cumplan? Te desvelo las claves y te presento mi programa Satisfaction online, un viaje emocional que te ayudará este 2023 a encontrar satisfacción en cada pequeña acción. Finales de diciembre. Ha llegado esa época del año en la que la motivación aflora y se nos ocurren mil propósitos de año nuevo 2021 para incorporar con la llegada del nuevo año. De repente, tenemos la oportunidad de empezar una página en blanco, una página que aún no se ha ensuciado de ningún imprevisto, ningún percance ni ninguna mala noticia, y así todo parece posible. Trucos para hacer que esta vez tus propósitos de año nuevo sean más que papel 1. Conecta con tu porqué y tu para qué Se suele decir que quien tiene un porqué, encuentra un cómo. Cuando encontramos el significado que hay detrás de nuestras acciones es mucho más fácil persistir cuando las cosas se complican o cuando hay algún bache en el camino. Si te conectas con la razón y el propósito por el que empezaste serás capaz de recuperar la motivación y seguir hacia delante. 2. Céntrate en el progreso en vez de en el resultado No busques la perfección, busca el progreso. Si tu objetivo es hacer ejercicio todos los días del año y el tercer día no llegas a tu clase de yoga y te vas a la cama sin haber hecho ejercicio, puede que tengas la tentación de tirar la toalla porque ya no vas a conseguir el resultado final tal y como te lo habías planteado. A menudo cuando nos focalizamos en un resultado final nos olvidamos de disfrutar el proceso y de valorar el progreso que estamos haciendo día a día, y eso desmotiva a cualquiera. Busca incorporar hábitos en vez de poner todo tu foco en un resultado final. Poner todo tu foco en el resultado te llevará a vivir esperando al día que lo consigas, mientras que cuando lo que buscas es crear hábitos es más posible que disfrutes cada paso dado y que tus propósitos duren más en el tiempo.Ejemplo: ‘Hacer una dieta para perder x kilos’ es un propósito con resultado final. El día que pierdas esos kilos volverás a tus hábitos de siempre, mientras que: ‘Aprender a comer de forma saludable’ busca incorporar un hábito y es para toda la vida. 3. No subestimes las pequeñas acciones Tendemos a infravalorar el poder de las pequeñas acciones: ‘Para 10 minutos leyendo mejor miro el móvil’ cuando en realidad la suma de todas las pequeñas acciones proporciona un interés compuesto. Si lees 10 minutos al día 365 días al año, al final del año habrás leído bastante. Vamos a elegir una pequeña acción común como lavarse los dientes: Tardas dos minutos, no requiere esfuerzo y los resultados son difíciles de apreciar. Ahora imagínate, ¿Cómo te sentirías si no te hubieras lavado los dientes en 2 días? ¿Y en los dos últimos meses? ¿Y en 2 años? La constancia gana a la cantidad. No se trata de meterse un atracón de buenas acciones al principio del año y luego dejarlas abandonadas en el baúl de los recuerdos hasta el próximo enero. Es mejor empezar con algo fácil e ir aumentando la dificultad o la cantidad progresivamente. 4. Utiliza una agenda Si no está agendado, es mucho más fácil que no ocurra. Yo personalmente utilizo mi agenda-diario que me ayuda a expresarme y organizarme a partes iguales. Tiene espacios para escribir y herramientas de gestión de tiempo. El objetivo es hacernos dueños de nuestro tiempo para que las distracciones y los pensamientos negativos no nos impidan llenar nuestros días de presencia y llegar al estado de Flow, y para que podamos conseguir nuestros propósitos este 2023. 5. Crea un plan de acción Las buenas intenciones son maravillosas pero cuando no tienes el hábito de hacer algo no te va a salir de forma natural y automática. Necesitas crear un plan que te ayude a ejecutar tus propósitos para que no se queden en simples ideas o intenciones. Satisfaction es el programa que necesitas para llevar a cabo tu plan de acción en 2023. Se trata de un curso online de Inteligencia Emocional para encontrar satisfacción en cada pequeña acción. El programa Satisfaction dura 8 semanas repartidas en 4 módulos: Autoconciencia, autogestión, conciencia social y habilidades sociales. Además, durante todo este viaje emocional cada persona trabajará con el objetivo que escoja.
5 tips para afrontar (emocionalmente) la Navidad en tiempos de pandemia

Estas Navidades son inusuales y especiales. El distanciamiento social sigue presente y, por primera vez, vamos a encontrarnos con límites a la hora de celebrar en familia o con seres queridos. Esto puede generar todo tipo de emociones: estrés o ansiedad, tristeza, nostalgia, frustración, etc. Por eso, estas fiestas de Navidad Covid es más importante que nunca que dediquemos tiempo a prepararnos y entrenar nuestra mente y nuestras emociones. ¿Cómo podemos afrontar la Navidad en tiempos de pandemia? 1. Piensa fuera de la caja, piensa creativamente Ya que estas navidades van a ser diferentes, ¿por qué intentar replicar exactamente lo que solíamos hacer otros años? Te propongo hacer una lluvia de ideas con propuestas alternativas para celebrar las fiestas este año de una forma inolvidable.Por ejemplo, hacer una fiesta temática a través de zoom en la que cada miembro de la familia sorprenda con un disfraz diferente, o enviar cartas escritas a mano a seres queridos que no vas a poder ver, crear una atmósfera especial en tu casa, salir a conectar con la naturaleza, etc. 2. Gestiona las expectativas Cuántas más expectativas tenemos de lo que se supone que debe ser, más sufrimos cuando la realidad no cumple eso que esperábamos. Si yo me he imaginado una fiesta de Nochebuena con todo tipo de detalles (qué me voy a poner, a quién voy a ver, qué vamos a comer, qué tipo de conversaciones vamos a tener, qué música va a sonar…) ¿Cuáles son las posibilidades de que en esa fiesta todo sea exactamente igual que como yo me lo he imaginado? Pocas, por no decir nulas. Por eso, antes de estas Navidades es muy importante que te hagas la pregunta: «¿Qué espero de estas fiestas?» Ajusta tus expectativas a la realidad que estamos viviendo para no desilusionarte si no puedes cenar en la misma mesa con 15 personas. 3. Vive el presente y toma decisiones en base a la información que tienes sobre la Navidad Covid Cuando hablo de prepararte me refiero a que te prepares mental y emocionalmente para lidiar con la incertidumbre que va a acompañar a estas fiestas, no a que planifiques todo al detalle sin tener información suficiente. Este 2020 nos ha demostrado que todo puede cambiar de la noche a la mañana y aún no sabemos a ciencia cierta cuáles serán las limitaciones. Por eso, estas fiestas es más recomendable tomar decisiones día a día, a corto plazo. Estar lo más presente posible, y a la hora de tomar decisiones, basarte en la información que tienes en ese momento, no en todo lo que desconoces. 4. Practica la paciencia y entrena tu mente para ser más flexible en La flexibilidad este año se puede convertir en una gran aliada. Si conseguimos respirar hondo y estar abiertos a los posibles cambios de planes, nos agobiaremos menos. Planea una Navidad bonita con lo básico y cumpliendo la distancia social. Si finalmente las medidas son menos restringidas de lo que pensabas, puedes alterar y mejorar los planes. Mientras tanto, puedes hacer ejercicios de respiración y meditación para aumentar tu paciencia, y vivir estas fiestas con más calma. 5. Ejercicio de Gratitud Este año quizás no hemos conseguido todo lo que queríamos pero muchos hemos aprendido apreciar todo lo que sí tenemos en nuestras vidas. Te propongo un ejercicio de gratitud en el que cada día, durante las fiestas, a la hora de cenar pienses en una razón por la que sientes agradecimiento y la compartas con todos tus seres queridos. Puede ser una manera muy bonita de llenar la Navidad Covid de magia y poner el foco de atención en lo que sí funciona.
Hackea tu Mente: Activa el Cuarteto de la Felicidad

El Jueves pasado me conecté en directo con Izanami Martínez, la autora de ‘Vivir Notox’ para mantener una conversación consciente sobre el artículo del Blog sobre el Cuarteto de la Felicidad No se me ocurría mejor persona que ella, antropóloga de profesión y superwoman de las de verdad, para hablar de este tema… y la verdad es que fue fascinante… En estos momentos nos hace falta más que nunca activar todas las herramientas posibles para sentirnos mejor y sin lugar a dudas los químicos naturales del cuerpo son una de nuestras mejores herramientas. Puedes ver la conversación grabada aquí Espero que la disfrutes tanto como nosotras grabando… Mucho amor y satisfacción
Dinero, Identidad y Autoestima: ¿Cuánto Crees que Cuestas?

En la era capitalista Internet está lleno de contenido (Videos, blogs, libros…) sobre como ganar más, el dinero está presente en nuestra vida cada día, es un tema candente. Sin embargo, hay una contradicción: Cuando se trata de hablar de nuestro dinero, el tema pasa a ser tabú, y nos llenamos de vergüenza, añadimos la coletilla ‘Si se puede preguntar’ con miedo a ofender… ¿Por qué será? Da igual cuanto dinero tengas en la cuenta bancaria: Si no partes de una relación sana con el dinero, nunca vas a estar completamente satisfechx. Hoy vamos a hablar de nuestra relación con el dinero y lo vamos a llevar más allá. Vamos a explorar el papel que la identidad, los guiones de dinero, y nuestra mentalidad juegan en este asunto. ¿Cuánto crees que cuestas/vales? La pregunta no suena nada bien… pero la manera en la que respondemos esta pregunta nos da mucha información. ¿Cuál es tu respuesta? La razón por la que te lo pregunto es que hay muchas maneras de medir lo que valemos: Hay quien valora el valor aportado a otras personas, o el trabajo realizado (pagado o voluntario), pero es verdad que hay mucha gente que confunde el valor personal con el valor neto (el dinero que te pertenece). Al hacer esta pregunta hay me ha respondido: ‘Gano X al año’ ‘Tengo Y en el banco y mi casa vale Z’ Es la asociación de lo que somos con lo que tenemos la que hace que la mayoría de gente no se sienta cómoda hablando de dinero. Asociamos dinero con identidad, y la conversación pasa a ser demasiado personal demasiado rápido. ¿Por qué hacemos esta asociación? Identidad “Tu identidad es una fuerza increíble e invisible que controla tu vida. Es invisible, como la gravedad es invisible, pero controla toda tu vida.”- Tony Robbins Durante la infancia, formamos nuestra identidad, y también en esa época nos hacemos conscientes de un concepto extraño: El dinero. Sin enterarnos, creamos creencias que mezclan quien somos y que tenemos. El niño cuyos padres no pueden permitirse comprarle ropa nueva va a desarrollar creencias muy diferentes que la niña que siempre aparece en clase con el juguete más nuevo. Y cuando asociamos nuestra identidad (Lo que creemos que somos) con nuestro dinero (Lo que tenemos), nuestra autoestima está destinada a la inestabilidad. Cuando permitimos que nuestra identidad se vea afectada por factores externos (como nuestra economía) nuestra autoestima sube y baja como un yo-yo. Guiones del Dinero A lo largo del tiempo, estas creencias van cogiendo forma y se juntan para formar lo que Dr. Brad y Ted Klontz llaman ‘Guiones del dinero’. Me gusta este término porque como siempre digo, todos y todas somos cuentacuentos profesionales. Nuestra mente interpreta cada situación basándose en nuestras experiencias pasadas y creencias, y nuestros guiones van creciendo y ganando fuerza. Los guiones del dinero son las historias que nos contamos una y otra vez hasta que un día se convierten en nuestra mentalidad, y nada tiene más fuerza que nuestra mentalidad a la hora de definir como nos sentimos. Mentalidad Financiera Nuestra mentalidad está basada en nuestros guiones del dinero, y es muy potente. De hecho nuestra mentalidad financiera tiene mucho más poder en como nos sentimos sobre el dinero que lo que realmente tenemos. ¿Cómo podríamos explicar si no la existencia de personas millonarias que sienten ansiedad constante sobre su dinero? Da igual lo que tengas, si tienes una mentalidad de Escasez, no habrá dinero en la tierra que sea suficiente. Como Robbins dice: ‘La Riqueza es realmente un estado de Apreciación’. Probablemente las personas que creen que el dinero puede comprar la felicidad no estén muy de acuerdo, me contáis después de leer el artículo completo. Tu Mentalidad te puede Ayudar o Atrapar. Si quieres leer más sobre las mentalidades financieras puedes leer: ‘Dinero y Tiempo: Nunca Menosprecies tu Trabajo’, y si no aquí os dejo un ejemplo: Imagina que hubieras estado escuchando el mismo disco rayado (O lo que es lo mismo, una de las siguientes frases) durante décadas, y considera como eso podría haber afectado a tu actitud ante el dinero: Cada día aprendo a gestionar mi dinero mejor. Soy un desastre con números. Los ricos tienen un don para los negocios. Los ricos son mentirosos y corruptos. Hay suficiente dinero en el mundo para todas las personas. Necesitas trabajar DURO para ganar un sueldo. Vamos a explorar la última frase: Si crees firmemente que el dinero es el resultado del trabajo duro y difícil, ¿crees que alguna vez te plantearías ganar dinero haciendo lo que más amas? Érase una vez una empresaria agotada que detestaba su trabajo, no tenía horas libres en el día y contrató a un gestor para ayudarle. El gestor le escuchó quejarse durante horas sobre todos los problemas laborales que tenía y las dificultades económicas que quería resolver. Estaba ganando lo suficiente, pero ¿A qué coste? El gestor de repente le dijo ‘No tienes que matarte trabajando, hay maneras más fáciles de ganar dinero’, algo que ella ni siquiera se había planteado. Meses más tarde y después de invertir conscientemente, se atrevió a delegar y a hacer su negocio online, empezó a trabajar desde casa y su calidad de vida se disparó. El propósito de hoy y el próximo Blog Club es sanar nuestra relación con el dinero y crear una mentalidad de abundancia antes de empezar ni siquiera a considerar como mejorar nuestra economía. No podemos empezar la casa por el tejado así que nos vamos a centrar en los guiones del dinero, al cambiar los guiones, cambiamos la película final (la mentalidad). RE-ESCRITURA DE GUIONES Drs. Brad y Ted Klontz presentan cuatro tipos de guiones del dinero limitantes, puede que te identifiques con alguno de ellos con varios, la idea como siempre es hacerte consicente. Darse cuenta es siempre el primer gran paso. Para tener una relación sana con el dinero, no hace falta ser perfect@ o matemátic@, solamente necesitas hacerte consciente, aceptar donde estás, y tomar acción para transformar las creencias que te impiden alcanzar la libertad económica que deseas. ¿List@s? Nota: Los
Decisiones Decisivas: Como Tomarlas Conscientemente en 6 pasos.

¿Sabes que cuando no tomas ninguna decisión también estás decidiendo? Estás eligiendo la inacción, y es que hasta cuando no actuamos o no tomamos cartas en el asunto estamos decidiendo quedarnos en nuestra zona de confort. En este artículo vamos a hablar de las decisiones. Hay decisiones de muchos tipos: Decisiones que tomamos de forma automática, incluso inconsciente y decisiones que tomamos sabiendo que tendrán grandes consecuencias. Tanto las decisiones más diminutas, que suelen ser por defecto como las más decisivas pueden marcar un antes y un después en nuestras vidas. Hoy en día la sobredosis de información y opciones a la que estamos sometidxs hacen que la tarea de decidir haya aumentado en complejidad. Barry Schwartz habla de esto en su libro ‘La paradoja de la elección’. Antes ibas a comprarte unos vaqueros y las opciones eran: ‘Claritos o oscuros’, ahora tienes todo tipo de formas y cortes, colores y estilos. El exceso de elección nos puede llegar a paralizar. Probablemente con unos vaqueros salgamos del paso, pero cuando se trata de que carrera elegir o con que persona compartir vida, la cosa cambia. Decidir conlleva un gasto de energía mental y emocional proporcional a la importancia que creamos que la decisión tiene, de ahí que muchas de las decisiones que tomamos a lo largo de un día sean por defecto, de forma automatizada. Sin embargo, hoy vamos a hablar de las decisiones que nos quitan el sueño, de las decisiones decisivas. Mi objetivo con este artículo es proporcionarte 6 pasos para tomar decisiones decisivas. Estos son los pasos que vamos a ver: D – escubre quien quieres ser.E – xplora posibilidades.C– omprueba como sienta. I– magina lo peor y lo mejor. D– isminuye los efectos negativos previniendo, reparando y preparándote. E– námorate de tu decisión. 1.DECIDE QUIEN QUIERES SER: Ante cualquier decisión, hay algo que quieres conseguir. Puede que quieras más de un resultado y que ambos resultados sean incompatibles entre sí. Puede que sea ese el dilema. Por eso, es importante analizar que hay detrás de lo que quieres: para empezar la primera pregunta sería: ‘En un mundo ideal, ¿qué me gustaría conseguir?’, Seguida por: ‘¿Para qué quiero conseguir eso?’ y de nuevo: ‘¿y para que quiero conseguir eso que conseguiría si consigo lo primero?‘ Una vez que tengas claro lo que quieres sacar de tu decisión, te invito a que transformes la pregunta: ‘¿Qué quiero conseguir?’ por ‘¿Qué tipo de persona quiero ser?’ Esta pregunta te conectará con tu identidad deseada y con tus valores. Si por ejemplo estás decidiendo entre invertir tus ahorros en una casa nueva o en darte una vuelta por el mundo, lo que quieres conseguir en el primer caso (el resultado) sería: la casa (Estabilidad, certeza) y en el segundo caso las experiencias (Aventura, variedad), pero y si te preguntas: ‘¿Qué tipo de persona quiero ser?’: ¿Segurx or adventurerx? ¿Con cuál te identificas más? Si profundizas un poco en la pregunta, quizás te das cuenta de que quieres ser más social o más independiente. Puede que hayas asociado tener una casa con invitar a tus amigxs a cenar o puede que hayas asociado tener una casa con ser más independiente, y lo mismo con viajar. Puede que viajar sea tu forma de ganar independencia o todo lo contrario, de conocer más gente y hacerte más extrovertidx. En ese caso, la decisión en si misma perdería peso porque podrías ganar esa identidad con ambas decisiones. Focalizarnos en el tipo de persona que queremos ser nos acercará también a una decisión más alineada con lo que queremos a largo plazo, y no sólo de forma inmediata. Con las decisiones decisivas es esencial explorar las consecuencias a largo plazo tanto como a corto. 2. EXPLORA MÚLTIPLES POSIBILIDADES Y ESCRÍBELAS En este segundo paso te invito a que pienses fuera de la caja (más allá de lo que conoces y de lo que te han enseñado). ¿Qué otras posibilidades podría haber? Haz una lluvia de ideas, escribe todo lo que se te ocurra. Quizás puedes invertir en la casa, alquilarla y luego irte de viaje con el dinero del alquiler. ¿Qué más posibilidades hay que no habías pensado? Después de explorar las posibilidades, escribe cuales son las opciones que más te hayan convencido. ¿Qué opciones tienes a la hora de decidir? No te dejes ninguna para poder considerarlas en el proceso. En este paso es esencial que escribas las opciones para no entrar en bucles de pensamiento cuando estés cerca de decidir. Cuando no ponemos nuestras decisiones en papel aparecen los ‘¿Y si hago esto?’ con opciones que probablemente ya habías considerado mentalmente antes. 3. COMPRUEBA COMO SIENTA Este es uno de mis pasos preferidos, una vez que tengas una lista de opciones dedícate un día a probar cada una de ellas. Crear una experiencia simbólica de lo que podría ser tomar esta decisión. No te vas a comprar la casa para probar, pero quizás te puedes alquilar un Airbnb por la zona una noche y pasar el día por ahí viendo a ver como sería la vida si la comprases. Quizás no te puedes ir a Bali para ver que tal pero si que puedes organizar un viaje de un par de días a un sitio que no conozcas y conectar con la persona viajera que llevas dentro para ver que tal te sienta. La idea de este ejercicio es conectar con las opciones de forma experiencial para hacerte una idea de cuales podrían ser los beneficios y consecuencias tanto positivas como negativas de cada opción. 4. IMAGINA LO MEJOR Y LO PEOR Este paso es esencial para medir riesgos, explorar las consecuencias tanto positivas como negativas de cada una de las opciones y también de la inacción. No esperes la certeza absoluta porque en casi ninguna decisión la tendrás y si eso te paraliza, el miedo decidirá por ti. Te dejo algunas preguntas para acompañarte en este paso: ¿Alguna de las opciones me aleja de la persona que quiero ser? ¿Qué es
Potencial Escondido: ¿Cómo Encontrar tu Don Cuando No Sabes que Hacer en la Vida?

Los humanos somos expertas/os en sacar el mayor potencial de todo lo que nos rodea. Sólo hay que ver la velocidad en la que la tecnología avanza. A veces parece que el avance tecnológico va más rápido que la vida misma. Lo que era imaginable hace 20 años está ahora tan integrado en nuestra sociedad que lo consideramos esencial. Sin embargo… Hubo un día en el que no teníamos noción del tiempo como lo conocemos ahora, el sol y la luna hacían la función de reloj y no sabíamos que podíamos transformar su energía en movimiento o en electricidad. La única maquina capaz de transformar la energía del sol en otro tipo de energía era el cuerpo humano. El sol cultivaba los campos, las frutas crecían y una vez ingeridas en el cuerpo, los humanos las transformábamos en energía física o movimiento. (No me he vuelto científica de la noche a la mañana, simplemente estoy maravillada por el trabajo de Yuval Noah Harari en su libro Sapiens, que si no habéis leído, os recomiendo antes de empezar). En Sapiens encontré algo que me hizo reflexionar y me inspiró a crear una metáfora sobre nuestro potencial que hoy me gustaría compartir, ya que tiene mucho que ver con el tema del que vamos a hablar: Durante años, los humanos tuvimos el mayor invento de producción de energía ante nuestros ojos sin ser capaz de verlo. Cuando en una casa se ponía agua a hervir, si no estabas pendiente el agua se salía de la olla y la tapa se movía. Ese descuido era percibido como algo negativo ya que nadie era capaz de ver el potencial de lo que estaba pasando… ¡Magia! ¡El calor se podía transformar en movimiento! Esto acabaría resultaría en motores de vapor y el nacimiento de la Revolución Industrial, nada más y nada menos, pero como de primeras nadie lo apreciaba, todo se quedaba en una razón más para criticar a la mujer que había al mando del fuego. ¿Por qué os cuento todo esto? Porque creo que es exactamente lo que pasa cuando no eres capaz de ver tu potencial como persona, puedes creer que eres aburrida/o o un desastre si no conoces tus fortalezas y no eres capaz de observar todo lo que puedes aportar a este mundo (¡O ya estás aportando sin ni siquiera saberlo!) Por eso, creo que es momento de empezar a vivir utilizando nuestras fortalezas. La ciencia y la tecnología avanzan sin parar, y eso incluye la psicología. Durante 60 años la psicología se centró exclusivamente en el modelo de enfermedad: Curar y diagnosticar enfermedades mentales, para eliminar sufrimiento, pero ahora hay también una ciencia dedicada a entender la felicidad, la satisfacción y el potencial humano. La psicología positiva se encarga de entender lo que nos hace vibrar. El coaching nos da herramientas para sacar nuestro mejor potencial. Ahora se previene antes de curar. Este es un avance que muchas personas aún desconocen y por eso hoy he decidido compartirlo, para todas las personas que me he cruzado paralizadas por no saber que hacer con su vida. ‘No sé que quiero hacer, no se cual es mi pasión o mi don.’ ¿Te suena? Hemos evolucionado tanto que ahora nuestro problema es no saber que elegir entre tanta posibilidad. La paradoja de la elección es que ahora tenemos tantas opciones para elegir que a menudo nos bloqueamos sin saber que decisión tomar, especialmente cuando creemos que nuestra vida futura está en manos de una decisión. Vas al supermercado decidir que leche comprar se convierte en un rompecabezas, te vas a comprar unos vaqueros y tienes 20 tipos, tonos, formas. Compres lo que compres, es fácil salir con dudas de si has comprado lo correcto. Imaginar como se complica la historia cuando se trata de elegir pareja, irse a vivir fuera o elegir una carrera. La paradoja de la elección me podría dar para escribir un libro, pero creo que era importante mencionarla ya que es una de las grandes causantes de nuestra indecisión y nuestras dudas que nos llevan a cuestionar constantemente que somos y que podemos ser. Gracias a la psicología positiva, Seligman y Peterson desarrollaron la teoría de las fortalezas de carácterque nos ayudan a clasificar las fortalezas humanas y a descubrir cuales son las nuestras a través de un test científico llamado VIA. Esta comprobado que practicar las fortalezas incrementa la felicidad. Conocer estas fortalezas es sólo el primer paso, si quieres descubrir cual es tu don y hacia donde caminar, tus fortalezas pueden convertirse en la herramienta guía. En la brújula. En el mapa. Cuanto más las utilices más fácil te será tomar decisiones en un mundo lleno de posibilidades y sobre todo cuanto más las utilices más emociones positivas tendrás en tu día a día y en consecuencia más feliz serás. Antes de conocer el test VIA hubo tres preguntas que me impulsaron a descubrir mis puntos fuertes y a decidir dedicarme a ellos, hoy no sería coach si no me hubiera hecho estás tres preguntas. ¿Qué podrías enseñar? Hace poco una amiga mía estaba desesperada buscando trabajo, no quería trabajar en la hostelería pero no sabía que quería hacer con su vida. Yo le hice esta pregunta: ¿Tú que podrías enseñar? Todos sabemos mucho de algo hasta el punto de poder enseñarlo. Ella dudando me respondió: ‘Quizás feminismo. Llevo años leyendo libros sobre el tema, y creo que aunque ahora el feminismo este de ‘moda’ hay muchos malentendidos y mucho desconocimiento al respecto.’ Mi amiga lee muchísimo más que la mayoría de gente de nuestra generación. A raíz de esta pregunta se le ocurrió que podía formar un club de lectura feminista, y hacer eventos semanales sobre el tema. Yo le recomendé empezar cobrando una entrada asequible y hacer los eventos en su casa para empezar para que no tuviera mucho coste, y poco a poco arrancó llenándose de satisfacción. Aunque no tengas sangre de profesora/o, esta pregunta puede ayudarte a descubrir cual es tu don y que es lo que puedes ofrecer.