Comunidades en Cons(des)trucción: Las 2 Barreras Internas que nos impiden Conectar

Hoy voy a escribir sobre algo que ha estado presente en todas y cada uno de las sesiones que he impartido en el último año; algo que puede que hayas sentido más de una vez pero de lo que probablemente no hables frecuentemente:

 

La necesidad imperiosa y oprimida de conectar;

 

Las barreras que no nos atrevemos a bajar por miedo a no gustar;

 

Las máscaras tras las que nos ocultamos y limitamos.

 

Si miramos para atrás, si nos remontamos un poco en el tiempo, rápidamente nos damos cuenta de que la forma de vivir de la humanidad ha cambiado radicalmente en el último siglo. ¿A qué se dedicaban las generaciones pasadas? ¿Y las antepasadas? Vivían en tribus, en comunidad. ¿Qué es lo primero que te viene a la cabeza ahora cuando lees la palabra ‘comunidad’? Probablemente como mucho pienses en la comunidad de vecinos, pero ¿Asocias esa palabra con intimidad?

 

 

 

Vivir en comunidad no es sólo prestarse sal, es cenar en compañía y bailar al acabar, es cuidarse y conectar, conocerse sin caparazones, aceptarse y aportarse amor de verdad.

 

 

Las relaciones siempre han jugado un papel fundamental en la historia de la humanidad, pero en los últimos siglos nuestra manera de comunicarnos y conectar ha cambiado completamente. Hemos perdido contacto con la importancia de la conexión, la comunidad y la celebración. Yuval Noah Harari achaca esta perdida en su libro Sapiens a la era de la Agricultura, cuando nos esclavizamos por las cosechas y nos encerramos en nuestras casas, hay quien culpa al capitalismo y quien dice que el problema son las nuevas tecnologías. Puede que sea una mezcla de todos los factores o de alguno en especial.

 

Probablemente  la facilidad que tenemos ahora de comunicarnos por escrito nos haya creado la ilusión de que ya no necesitamos vernos y abrazarnos tanto, acabar agotados después de 40 horas semanales de trabajo también influye y desde luego las redes sociales han expandido nuestras posibilidades para crear nuestra persona social, la parte que decidimos ocultar. Podríamos encontrar mil razones por las que hemos perdido contacto con algo tan importante como el conectar cara a cara, y desnudarnos emocionalmente a diario, pero ni el capitalismo va a desaparecer pronto ni las tecnologías van a echar marcha atrás.

 

Podemos mirar hacia fuera o mirar dentro y ver qué hay nuestro, qué podemos cambiar para volver a conectar en el mundo en el que vivimos con las circunstancias, herramientas y recursos disponibles, así que hoy os voy a proponer dos maneras de conectar que están en nuestras manos si bajamos nuestras barreras internas:

 

 

 

 

Barrera Interna 1: El Miedo a la Vulnerabilidad

 

El miedo a la vulnerabilidad que nos lleva a la defensividad y al aparentar, todo por pensar que nos pueden juzgar o que descubrir nuestras sombras sería razón para dejarnos marchar. Bajo esta creencia pretendemos ser lo que creemos que otros quieren ver.

 

Al evitar a toda costa mostrarnos tal y como somos, al escondernos de puertas para dentro nos privamos de conectar desde la intimidad con los demás. Sin embargo, la necesidad de conectar sigue ahí. Es una de nuestras necesidades básicas como seres sociales.

 

 

TIPS PARA BAJAR ESTA BARRERA

 

La popularidad no es sinónimo de seguridad personal:

 

  • Utiliza las redes sociales conscientemente y recuerda que lo publicado es un escaparate. Sólo se ve la mejor parte.
  • Encuentra 5 personas en tu vida con las que puedas compartir como te sientes de verdad y dejar de generalizar cuando te preguntan ‘¿Cómo estás?’ con respuestas como ‘Como siempre’, ‘Todo bien’.
  • Si tienes alguna inseguridad física o emocional, no las intentes ocultar. Si por ejemplo, no te gustan tus orejas prueba a salir a la calle con coleta. Si algo te da miedo o vergüenza dilo y ponte al lío, verás como la mayoría de personas empatizan contigo y aprecian tu valentía en vez de juzgarte cuando te abres y te atreves.

 

 

 

 

Barrera Interna 2: Heridas del Pasado

 

Cuando has sufrido algún trauma o has tenido alguna experiencia dolorosa que no has sabido gestionar, suele haber miedo: Miedo a abrirse de nuevo, miedo a que me vuelvan a hacer daño. Miedo a abrirme y que eso se utilice en mi contra.

 

Si por ejemplo tu padre o madre te abandonó, puede que tengas mucho miedo a que las personas se vayan de tu vida sin avisar. Ante esto una barrera clásica es buscar la salida: la persona busca maneras de boicotear la relación antes de que empiece. ‘Antes de que me abandones tú, ya me voy yo’.

 

 

TIPS PARA BAJAR ESTA BARRERA

 

 

Entender sana, la mayoría de personas no hacen daño por maldad si no por inseguridad, el egoísmo es símbolo de que una persona esta tan metida en si misma y sus propios miedos que no es capaz de mirar más allá.

 

 

  • Busca reciprocidad y haz preguntas: Expresa claro y cristalino lo que quieres en una relación desde el principio y haz preguntas, preguntas que necesiten respuesta. Poco a poco puedes recuperar la confianza al abrirte sólo con las personas que sabes que están implicándose tanto como tú.
  • Reescribe tu historia: El trauma no sólo tiene que ver con lo que te pasó si no con la historia que te has contado de lo que te pasó. Dos personas pueden tener el mismo accidente de tráfico y una acaba haciendo charlas de superación y la otra se posiciona en el rol de víctima para toda la vida.
  • Comparte y supera en compañía: Es más fácil superarlo en equipo, comparte tus miedos y pide ayuda cuando sea necesario.

 

Como dice Brené Brown las conversaciones incómodas son necesarias. Desde el caparazón no podemos conectar. Y es mejor gustar por quien somos que no gustar por quien no somos, o viceversa.

 

Un problema compartido es un problema dividido y una experiencia compartida es una experiencia maximizada.

 

Si confías en mi y te atreves a exponerte, quitarte la máscara, abrir las puertas y bajar las barreras te sorprenderá ver la de personas que hay a tu alrededor sintiéndose como tú. Vivimos en un mundo de ‘hacer-hacer-hacer’ donde muchas veces nos sentimos solos rodeados de gente, y muchas veces tenemos sentimientos y miedos muy parecidos pero al no compartirlos, parecen únicos, incomprensibles y extraños.

 

 

 

Brindo por celebrar, conectar y crear comunidad.

 

¿Y tú? ¿Te unes a la comunidad satisfaction?

ÚNETE A SATISFACTION

tf   +34   669   783   097

coaching@ixiavila.com