¿Competimos?: Competición + Colaboración = Crecimiento.

Hasta hace poco, siempre había percibido la idea de competir como algo negativo y tóxico. Me agarraba fuerte al mantra:

 

‘No compitas, colabora.’

 

 Ese era mi lema, y creía que le estaba haciendo un favor al mundo, así que cada vez que la posibilidad de competir aparecía en mi vida, yo buscaba maneras de transformar la competición en colaboración, y cuando no era posible, me retiraba agradecida de la partida y me contaba a mi misma que estaba evitando un conflicto.

 

Sin embargo, hace poco he empezado a ver el término desde otra luz, me he dado cuenta de que evitar la competición a toda costa me estaba limitando en algunas áreas de mi vida, y cuando hay mucha resistencia hacia algo, hay algo que mirar. Así que he mirado y me he encontrado que el significado del verbo ‘Competir’ viene del Latin (ˈkom.pe.toː Strive together): ‘Luchar o Esmerarse Juntos’. ¿Juntos? ¿Al competir no estás en contra del resto? Al menos en el pasado así era, eso sí sin olvidar que la competición nos ha permitido evolucionar.

 

 Nuestros antepasados prehistóricos competían por territorios, por comida, por la atención del sexo opuesto y por su propia supervivencia. Competir era una cuestión de vida o muerte, estar en lo alto de la jerarquía social y ser el más fuerte suponía permanecer, pero ya no necesitamos competir por sobrevivir ni pelearnos por echarnos algo a la boca. Sin embargo, el instinto sigue ahí, y el sentimiento inconsciente de que perder en una competición puede tener grandes consecuencias sigue muy presente, y es difícil eliminarlo completamente.

 

Hoy en día, la competición es otra herramienta en nuestro repertorio, y como cualquier otra herramienta: Es neutral y puede ser usada de forma constructiva o destructiva. Inspirada por la definición del latín de la palabra competir, he entendido que al competir tenemos una gran oportunidad de luchar con (¡que no en contra!) otras personas para probar, aprender y mejorar, y usarnos como punto de referencia para descubrir hasta donde pueden llegar nuestras capacidades y nuestro potencial. Sigo buscando posibilidades de colaboración en cada esquina, pero ahora tengo un nuevo mantra en mi vida:

 

‘Compite con Corazón’

 

Esto no significa que toda competición sea sana: Competir no es bueno ni malo, y a menudo el concepto se mal-usa, cuando es así competir puede ser destructivo. La clave es practicar competición sana desde el corazón. ¿Lo vemos?

 

 

Tipos de Competición: Conoce el Juego.

 

 

Competición Innecesaria:

 

El propio título ya habla por si sólo, competición innecesaria = Competición que no se necesita, sin embargo eso no hace que desaparezca o que sea más fácil gestionarla. Nuestras vidas están llenas de contextos abstractos y extraños, en los que competimos de forma tan sutil que a veces ni nos enteramos. Lxs más pequeñxs a menudo compiten con sus hermanxs por la atención de sus padres, o hacen cualquier cosa por encajar en el colegio, según vamos creciendo la presión se coloca en llevar el mejor traje, o hacer la mejor broma… y como adultxs más de lo mismo. Estos momentos son especialmente tóxicos porque a diferencia de dos boxeadores retándose abiertamente en un ring, la competición innecesaria es tabú: No hay reglas ni árbitros porque nunca se habla del juego. Es un tipo de competición secreta, en la que caemos cuando nos dejamos llevar por el miedo. La inseguridad en la que se basa este competir nos lleva a actuar como no queremos, y a luchar por cosas que están fuera de nuestro control: Atención externa, belleza, la opinión de otras personas…

 

 

Competición Necesaria:

 

Los deportes son el ejemplo más típico de este tipo de competición: Un partido de tenis o una carrera. Competir por un puesto profesional puede ser necesario también como una entrevista de trabajo, un casting o la prueba de acceso de turno. A veces la vida nos pone en situaciones donde dar todo de ti no es garantía para conseguir el objetivo deseado. Cuando estás situaciones son inevitables o está en nuestro interés participar, es necesario saber como competir y dar todo de ti sin hacerte daño a ti ni a nadie. A largo plazo, si aprendemos a competir con el corazón de manera sana, nos atreveremos a darlo todo sin miedo e incrementaremos nuestras posibilidades de sacar todo nuestro potencial.

 

 

Tipos de Competidorxs: Conoce como juegas.

 

 

Ahora que conocemos los tipos de juego, vamos a mirar a las personas que juegan. Las personas tienden a afrontar las competiciones de dos maneras; De forma personal o impersonal. Lo curioso es que las personas que se toman las competiciones de forma personal pueden reaccionar de dos maneras muy diferentes: Luchan o Escapan. Al tomarte el juego de forma personal, la importancia que este tiene aumenta rápidamente. Ya no sólo están en juego tus acciones, si no que también lo estás tú. Si fallas, al estar involucradx emocionalmente, sientes que eres un fracaso. Esto a menudo activa una respuesta basada en miedo, y la prueba es que los mecanismos de defensa del miedo (Fight or flight- Lucha o Huida) entran en juego.

 

 

Escapar o luchar

 

Quien tiende a luchar quiere evitar perder a toda costa así que lo pone todo en el ring. Pelea aunque le vaya la vida en ello, con mucha pasión, hasta el punto de que si hace falta romper las reglas para evitar perder, se rompen. En cambio,  quien tiende a escapar adopta la reacción contraria ante el mismo problema y directamente se retira de la partida y no llega a pisar el ring. Evita la posibilidad de perder evitando la competición directamente.

 

 

Competir conscientemente

 

La principal diferencia entre competición sana y tóxica es darse cuenta de si la competición es necesaria o no (Es muy difícil competir consciente, equilibrada y sanamente si la competición es innecesaria). La segunda parte es identificar si te estás tomando la competición de forma personal (lo que lleva a responder desde el miedo); o te estás tomando la competición de forma impersonal (lo que permite actuar desde el amor: Amor por el juego, amor por el aprendizaje, amor por ti y por tu rival.)

 

Tu manera de competir se transforma: No siempre te lo tomas de forma personal o impersonal, no siempre escapas o luchas, no hay ‘siempres’. Hay muchos factores en juego. Por eso, es tan importante poner consciencia en el proceso.

 

 

Pon Consciencia, Cabeza y Corazón

 

Como en todo proceso de desarrollo personal, hacerse consciente es el primer gran paso. La idea es darse cuenta de que tipo de juego estás jugando, y que tipo de jugadxr estás decidiendo ser. Primero, identifica en que tipo de competición estás jugando: ¿Es realmente una competición? Si es innecesaria, ¿ante que amenaza estás reaccionado? ¿Qué activa tu miedo? Si la competición es innecesaria, para de jugar. Si es necesaria, y crees que competir puede ayudarte a crecer… Identifica que tipo de jugadxr eres, o podrías ser en esta competición. ¿Estás deseando competir independientemente del resultado, o el miedo se esconde en ti? ¿El miedo te dice que deberías haber empezado a darlo todo ayer y pones el 110% o te limita para ni siquiera participar?

 

 

 

La lista de la Competición

 

Haz una lista con 5 situaciones en las que suele salir tu vena más competitiva. Puede que encuentres estos momentos pensando en tu entorno: ¿Compites con tu pareja en casa, o con tu superior en el trabajo? ¿Compites en el gym mirando músculos ajenos? o también te puede ayudar observar tus relaciones: Entre tú y yo… ¿A quién le tienes envidia? ¿quién es una amenaza en tu vida? Crea una tabla y coloca tus ejemplos en dos filas: Necesaria/Innecesaria y tres columnas: Escapada/Lucha/Competición Equilibrada y sana. Y así descubrirás que necesitas cambiar para competir conscientemente, y desde el amor.

 

 

Cuando tengas la lista, apunta la nueva fecha en el calendario, y vente al próximo Blog Club este Domingo. Hablaremos en profundidad de nuestra vena más competitiva y os daré herramientas para Competir y colaborar con el mismo objetivo: Seguir Creciendo.

El próximo Blog Club es el Domingo 16. Si te quieres apuntar, y además recibir tu meditación para hacer las paces con la ansiedad, sólo necesitas unirte a satisfaction.

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