La Autenticidad es Sexy Vol 1: Dos Simples Pasos para Atreverte a Ser Tú.

1. La Autenticidad es atractiva: La sinceridad, pureza y verdad siempre han sido percibidas como cualidades positivas pero es verdad que la autenticidad está en auge.  Está por todas partes: desde en la comida orgánica, hasta el estilo real de las cafeterías hipsters, el slow fashion, y la ansia generalizada de vivir una vida más simple. Sin embargo, cuando se trata de aplicar la autenticidad a las personas, nos cuesta más.

 

Me pasé mi adolescencia entera escuchando el consejo: ‘Sé tú misma’. Ante eso yo no sabía muy bien como actuar o que ser… ¿Cómo saber quien somos realmente si nos pasamos la vida proyectando la imagen de lo que creemos que los demás aprobarán? ¿Cómo mostrarnos tal y como somos en un mundo de apariencias sin miedo a las consecuencias?

 

En teoría, no puede haber nada más fácil que ser tú. Sin máscaras ni caretas. Sin mentiras… Mentir requiere habilidad, un máster en interpretación y buena memoria para recordar una experiencia ficticia que no está en tu experiencia real. En cambio, expresar tu verdad, tus sentimientos tal y como son y actuar en base a lo que valoras más no requiere nada especial, es (en teoría) un proceso natural.

Sin embargo, ¿Por qué nos cuesta tanto ser auténticas/os? ¿Por qué lo complicamos?

 

Hay dos razones que nos impiden actuar desde la autenticidad:

 

La primera razón tiene más que ver con la falta de conocimiento de nuestros valores y a ella he dedicado un artículo entero que arranca con esta introducción, lee desde el punto 1.1.: 'La Autenticidad es Sexy Vol 2: Define tus valores y Descúbrete'

 

 

1.1. La segunda razón tiene que ver con el miedo y en este artículo me voy a centrar en esta razón. Vamos allá:

 

 

Gustar por lo que no eres puede tener tantas consecuencias emocionales como no gustar por lo que eres.

 

 

Cuando gustamos por lo que no somos y recibimos aprobación externa, podemos acabar sintiendo el síndrome del impostor, en el que nos creemos un fraude al darnos cuenta de que esa cara que los demás conocen de nosotros, no refleja nuestros sentimientos ni valores. A pesar de eso, muchas son las veces en las que pretendemos ser algo que no nos representa simplemente por gustar o por evitar juicios externos. ¿Nos compensa?

 

 

 

La razón por la que decimos ‘si’ cuando nuestro cuerpo grita ‘no’, la razón por la que pasamos por alto nuestros valores o nos callamos cuando queremos hablar es el miedo universal a la vulnerabilidad.

 

 

 

‘La Vulnerabilidad no es debilidad y ese mito es fundamentalmente peligroso’- Brené Brown

La vulnerabilidad es tener el coraje de exponernos tal y como somos. Como dice Brené la vulnerabilidad en los demás es percibida como coraje, pero en nosotras/os como debilidad. La vulnerabilidad está totalmente ligada a la autenticidad… porque ambas aparecen cuando nos exponemos.

 

Sin embargo, la autenticidad se suele confundir con el confort. ‘Si estoy incómoda en una situación, no puedo ser yo’…Ese mal entendido nos lleva a evitar salir de la zona de confort, cuando en realidad estos conceptos no están relacionados. Puedes salir de tu zona de confort al atreverte a hacer algo que nunca has hecho o tomar una decisión valiente, y ese proceso probablemente no será cómodo (Sobre todo al principio) pero si la decisión que has tomado está alineada con tus valores o la actividad que te estás atreviendo hacer es lo que realmente quieres, probablemente estés siendo auténtica/o. Los momentos de incomodidad auténtica pierden la autenticidad cuando nos resistimos a ser vulnerables.

 

Por eso hoy me gustaría compartir dos simples pasos que me han ayudado a quitarme capas y reaprender el proceso natural de no ser lo que no soy.

 

 

 

1.Escuchar los Mensajes que te Mandan tu Cuerpo y Mente:

 

¿Cómo saber cuando estoy siendo yo?

 

De primeras, la autenticidad nos sale de forma natural, las cosas que nos hacen ser nosotras/os son a menudo actos, gestos inconscientes que hacemos sin esfuerzo, sin darnos cuenta. Por eso, a veces la manera más fácil de observar si estás actuando desde la autenticidad o no, es identificar los momentos en los que no eres auténtica/o. Si por ejemplo aceptas algo con lo que no estás de acuerdo por quedar bien, probablemente por dentro no te sentirás bien. Ese sentimiento es más fácil de identificar.

 

 

Empezar a observar esos momentos de inautenticidad es el primer paso para reaprender autenticidad.

 

 

Esta idea no funciona tan bien cuando hay juegos psicológicos de por medio como el victimismo o el perfeccionismo. Cuando jugamos estos juegos lo hacemos tan a menudo que acabamos creyendo que son parte de nuestra identidad. Muchas personas se definen como perfeccionistas sin darse cuenta de que ese es un juego que pueden dejar de jugar y que no es parte de lo que son.

 

Por otro lado, escucharse es una tarea constante, no se trata de encontrarse, conocerse es una tarea eterna. Estamos en constante movimiento, y el movimiento lleva al cambio. Se trata de escuchar cada día y adaptarse a cada cambio, lo que te llena hoy puede aburrirte mañana, nunca digas nunca.

 

 

 

2.Tener el Coraje de Actuar en base a lo que Valoras:

 

Al escucharte irás descubriendo más sobre quién eres, sobre qué quieres y sobre qué te hace brillar, también descubrirás el punto en el que estás, lo que te compensa, lo que no y como quieres emplear tu tiempo.

 

El tiempo es lo más valioso que tenemos y una manera de sentirse mejor es poniendo en práctica nuestras fortalezas (La semana que viene hablaremos sobre como utilizar tus Fortalezas para mejorar tus debilidades) . Al rodearnos de entornos que no nos impulsan o favorecen a desarrollarnos,  y a sentirnos bien, es fácil sentir que no encajamos y focalizarnos en nuestras inseguridades.

 

 

 

Cuando actúas en contra de tus valores por complacer, puedes sentirte un impostor/a pero cuando no haces lo que el resto, puedes rápidamente definirte como aguafiestas.

 

 

 

Por ejemplo, si tus amigas/os se socializan de una manera que no te interesa o que no va contigo (Sea por que siempre queden para ir de compras, o beber, o ver deportes, o escuchar música… Lo que sea). Si tu te aburres, no eres un aguafiestas. Hay muchas maneras de disfrutar el tiempo que tenemos.

 

 

 

A la hora de recuperar nuestra autenticidad: Empezar con pequeñas acciones es clave.

 

 

Puedes empezar a verbalizar tu verdad cuando alguien dice algo con lo que no estás de acuerdo: Si a ti te gusta una música diferente a la de la gente que te rodea, ponles una canción que te guste de vez en cuando. Si tus amigas/os organizan planes que tu no disfrutas, propón alternativas que puedan gustarte a ti también o búscate otro plan alternativo que sí que te llene.

 

 

No hay nada más sexy que una persona libre que se muestra tal y como es.

 

 

‘Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil.’

 

En tus deseos, en tus sueños y en tus pasiones se encuentran escondidas tus fortalezas. La semana que viene hablaremos de cómo encontrar tu don cuando no sabes que hacer en la vida.

 

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